A mis mediados de mis siete años me mudé del Rímac a San Miguel. Los términos en los que se dieron dicha mudanza no fueron lo más buenos. A mi corta edad no entendí que había pasado. Sólo recuerdo -como si se tratara de un sueño- una fuerte discusión previa a mi salida de esa casa, demasiado llanto y el sentimiento de rechazo a dejar mi hogar, mi familia, mis amigos, mi mundo…
Mostrando entradas con la etiqueta Casa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casa. Mostrar todas las entradas
lunes, 7 de marzo de 2016
sábado, 29 de agosto de 2015
La casa del Rímac
|
|
|
El primer recuerdo que tengo de pequeño es en el que yo me encuentro saliendo de la cocina con un tazón naranja en las manos lleno de pop corn. En aquella imagen yo visto una camisa manga corta, un pantalón y zapatos, todo el conjunto es blanco pureza como la que todo niño tiene. Me siento feliz, sereno y despreocupado mientras avanzo hacia la sala. En mi camino veo a mi abuela sentada en la mesa del comedor, ella me sonríe pero no le presto la debida atención ya que la misma está centrada en acabar aquella ruma de salados aperitivos. Lo curioso de ese momento es que no recuerdo lo que pasó antes y después de ese instante, lo único que sé es que en ese instante comenzó la historia de mi vida.
viernes, 15 de mayo de 2015
No tengo tiempo
|
|
|
Por más que uno lo pida, el tiempo no se detiene. No se le puede dar tiempo al tiempo sin quedarse sin tiempo para realizar lo que en realidad quieres hacer. El tiempo suele ser cruel a veces, amargo, indiferente, se le puede llegar a odiar pero en otras se le quiere.
Etiquetas:
Casa
,
Laborres hogareñas
,
Sin Tiempo
,
Vida


